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Paestum → Scilla

Tramo
Paestum → Scilla
Kilómetros
465
En moto
6h 50m
Publicado
26 Mar 2026
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Costa Tirrena. Bueno, hoy hemos tenido que improvisar. Hemos completado Sapri, Aqcuafredda y Maratea. Sigue leyendo 😁

Distancia
Desnivel + (realizada)
Perfil de elevación — Ruta realizada — mueve el ratón para animar

La primera parte del día prometía claros y nubes

Pero el clima se complicaba. Así que en lugar de lo previsto originalmente, en Maratea decidimos ir a buscar la autopista 😁

Mamma mia! Acabamos subiendo un puerto de los categoría especial, 3 grados, diluviando 😓

Que alguien les diga a los italianos que la autostrada A3 desde Salerno a Reggio Calabria se renombró como a A2 en 2017!!!!

Nosotros buscando la A2 y todos los p.tos carteles indicando la A3, que va desde Salerno a Nápoles y que evidentemente era la dirección contraria a la nuestra.

Y la mejor aplicación del tiempo, según LaIA y algún italiano que hemos preguntado, IlMeteo dando sol para nuestra ruta. Que barbaridad!!! Agua, viento huracanado, granizo.

Pasamos la salida de Catanzaro. A Maria Jose le suena y luego lo busca: ‘es más difícil encontrar un amigo que un día sin viento en Catanzaro’

A los de IlMeteo, dejaos de modelos mezzo-escalares y haced caso de la sabiduría popular.

Llegando un poco antes que Deborah

Cerca de la orilla
El mar se embravece
Ya llegó 😳
Mejor nos vamos!

Moto a salvo

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El tiempo

A veces no queda otra que seguir adelante porqué lo que viene por detrás es peor

La historia del día

Ha habido otras ocasiones en las que el tiempo no ha acompañado. Incluso ha llovido mucho, o ha hecho mucho viento. En el viaje a Portugal, que encontraréis en este blog, también tuvimos muy mala suerte. Nos pilló Nelson (famosa DANA en el 2024) durante TODOS días del viaje. Llovió mucho, e incluso hizo viento fuerte. Se nos enganchó al colín de la moto y no hubo manera de perderlo hasta que regresamos a casa.

Pensaba que después de esa experiencia uno estaba preparado para casi cualquier cosa.

El día 26 de marzo de 2026 pasé miedo como nunca antes. Una vez en casa, he indagado qué fue lo que nos pasó por encima.

Consejo

Cuando crees que lo has visto todo, siempre puede haber algo peor

El día que nos pasó Deborah por encima

En busca de la A2

Tras llegar a Maratea, por recomendación de un amable camarero en un café cuyo nombre no diré, decidimos cambiar la ruta. Por un lado, él sí sabía que venía lluvia. Por otro lado, cuando le enseñé las carreteras por las que teníamos pensado continuar hacia Scilla por la costa Tirrena, nos puso en preaviso sobre precauciones que debíamos tomar a la hora de parar y no parar, o dónde dejar la moto. No queríamos prejuzgar, pero entre la tormenta que parece se venía y el resto de consideraciones, decidimos recalcular ruta.

Nos quedaban unos 300 km para llegar a destino y la cosa se complicaba.

En lugar de retroceder, continuamos unos pocos kilómetros por la costa, acantilados espectaculares, para ir a buscar la autopista por la SS 585 desde Castro Cucco de Maratea. El amable camarero había llamado a una prima suya para confirmar que ese tramo de carretera estaba abierto. Yo sabía que había estado en obras por desprendimientos, pero estaba previsto finalizarlas a principios de marzo.

En Castro Cucco de Maratea cogimos la SS585. Aquí empezaron las dificultades. La primera, los carteles indicaban A3 dirección Salerno (hacia el norte) y nosotros buscábamos la A2 dirección Reggio Calabria (hacia el sur). Decidí hacer caso al navegador, pensando que sería algún cartel que no habían actualizado. ¿Algún cartel? Ni un solo cartel indicaba autopista A2. No vimos un cartel de la A2 hasta que entramos en la autopista.

¡Le habían cambiado el nombre de A3 por A2 en 2017!

Ese tramo solo tiene unos 26 kilómetros. Eso sí, la SS 585 pasa a bifurcarse en varias direcciones (dos por lo menos), lo que es un problema si no sabes cuál es la que tienes que seguir. Los carteles te desorientan y se añade la segunda dificultad: empieza a diluviar. Porque eso es lo que pasó en cuanto nos alejamos unos pocos kilómetros de la costa. Después de haber llovido un poco al salir por la mañana, como decían las predicciones que había consultado, habíamos circulado en seco. Así hasta que de seco pasamos a diluvio tropical.

Eso, y que empezamos a ascender hacia unas montañas que yo no tenía controladas en mi viaje superplanificado. La SS 585 se convierte en la SP 100 (en otro post de este viaje os explicamos las aventuras con las SS, las SP, las SC y las SB). Pues bien, la SP 100 es una carreterilla que se correspondería a una comarcal para nuestros estándares, que asciende hasta más de 770 metros de altitud. Seguía diluviando, pero la temperatura había bajado de los 18-19 grados que teníamos en Maratea a los 3 grados. Del paisaje costero habíamos pasado al paisaje alpino.

Aunque me avergüence reconocer mi ignorancia previa, estábamos ascendiendo a los Apeninos.

Por fin llegamos a la A2, 26 kilómetros y 40 minutos después de dejar la costa. Aunque se me hicieron eternos y hubiese jurado que tardé horas. Pero estábamos a salvo en la autopista. A partir de ahí todo sería fácil.

Error, lo peor estaba por llegar.

El 26 de marzo de 2026, la zona de los Apeninos calabreses y el tramo montañoso de la Autostrada A2 del Mediterráneo se vieron afectados por el impacto directo del Ciclón Deborah, un temporal invernal tardío impulsado por una masa de aire ártico.

Nota

En meteorología, Deborah se clasifica como una borrasca o ciclón extratropical (Ciclone Polare en Italia), diferente a un ciclón tropical o huracán

Una vez en casa he recopilado la siguiente información para entender a qué nos enfrentamos aquel día. El Ciclón Deborah descendió desde el norte de Europa, provocando un desplome drástico de las temperaturas (inusual para la primavera) y una fuerte inestabilidad en todo el sur de Italia.

Precipitaciones y Granizo

Las lluvias fueron de intensidad torrencial a lo largo del eje apenínico, registrándose acumulaciones máximas que superaron los 100 mm a 150 mm en el norte de Calabria y la zona del Cosentino. El fuerte contraste térmico generó tormentas acompañadas de granizo severo en las cotas más bajas de la montaña y el litoral.

Nieve en Cotas Medias/Altas

Debido al aire ártico, la lluvia se transformó rápidamente en fuertes nevadas a cotas medias y bajas del relieve, afectando severamente a los tramos más elevados de la cordillera.

Velocidad del Viento

El temporal desató ráfagas violentas de viento de componente oeste y norte, con velocidades sostenidas muy altas y rachas máximas que oscilaron entre los 80 km/h y 100 km/h en los pasos de montaña y viaductos expuestos de la A2.

Activación del "Piano Neve"

La empresa estatal de carreteras Anas SpA activó de urgencia el plan de vialidad invernal y desplegó máquinas quitanieves y esparcidoras de sal en la autopista, afectando con especial intensidad el tramo montañoso comprendido entre Sala Consilina y Laino Borgo (en el límite entre Campania y Calabria).

Restricciones y peligro en la vía

Las autoridades emitieron alertas de máxima precaución en todo el tramo de la provincia de Cosenza debido a la nula visibilidad causada por las fuertes granizadas, las rachas de viento lateral en los viaductos y la acumulación repentina de aguanieve sobre la calzada.

Atravesando los Apeninos

El macizo del Pollino y los montes de Orsomarso constituyen la sección final de esta gran cordillera de los Apeninos antes de que descienda hacia el extremo sur de la península italiana. Nosotros ascendimos hacia el macizo del Pollino desde Maratea, llegando a la zona de Laino Borgo / Campotenese sobre las 13:55h. No es que mirase el reloj, es que el track que registra la app de Motorrad —Make Life a Ride— incluye la etiqueta temporal, por lo que puedes averiguar a posteriori en que minuto pasaste por cualquier punto de la ruta (a esta app le dedicaré otro post desde el cariño).

Según datos recopilados posteriormente con la ayuda de Gemini (la IA de Google), el tramo y la franja horaria exacta que describo (26 de marzo de 2026, entre las 13:45 y las 16:00 horas) coinciden milimétricamente con el momento en el que el frente ártico del Ciclón Deborah rompió con máxima violencia sobre el norte de Calabria, atrapándonos en uno de los puntos orográficos más complejos de la autopista A2.

A continuación voy a recrear, con la exactitud técnica y meteorológica de la IA y nuestro recuerdo de la experiencia, la secuencia de lo que experimentamos hasta que salimos del embrollo en dirección a Scilla:

1. El Cruce del Pollino (13:45h – 14:15h)

  • El escenario: Tras enlazar con la Autostrada A2 (entrando por la zona de Laino Borgo / Campotenese), alcanzamos el techo de la autopista, que supera los 1.000 metros de altitud en el Parque Nacional del Pollino.
  • Vientos huracanados: Justo a esa hora se registró el pico de viento en los viaductos altos. Las rachas de componente norte-noroeste alcanzaron velocidades de 90 km/h a 105 km/h. A las 16:48h, Anas (la empresa pública responsable de las autopistas en Italia) decretó la prohibición total para camiones y caravanas en ese tramo, pero en esa franja horaria la circulación ya era sumamente peligrosa debido al brutal viento lateral.
  • El choque térmico: En cuestión de minutos, el termómetro de la moto bajó hasta 3 °C, transformando la lluvia en aguanieve.

Afortunadamente el aguanieve no se compactaba en el asfalto. O no lo llegué a notar porque mi principal batalla era contra el viento lateral. Siempre he estado muy contento de lo bien que se comporta la RT en situaciones de viento fuerte. Incluso lateral. Pero todo tiene un límite. Y ese día lo vislumbré.

Ya sabéis lo complicado que es un viento lateral en general y, en especial, cuando atraviesas un puente. Si has tenido la oportunidad de cruzar un dia de viento fuerte un puente como el de Vasco da Gama en Lisboa, que tiene 17 kilómetros, sabrás a qué me refiero. A nosotros nos tocó hacerlo el 25 de marzo de 2024, donde se registraron rachas de hasta 80 km/h en el puente.

Pues bien, dato Google, entre el macizo de Monte Pollino y la salida al mar en Nocera Terinese hay un tramo de aproximadamente 125 kilómetros, el cual concentra una de las mayores obras de ingeniería vial del mundo debido a su orografía. En este trayecto específico hay aproximadamente 22 kilómetros de viaductos y puentes. Ya os podéis imaginar lo que fue lloviendo intensamente con rachas de viento de 90 km/h a 105 km/h.

2. El colapso por Granizo en el Valle del Crati y Cosenza (14:30h – 15:30h)

Pero no era el viento sólo. En un momento dado la lluvia intensa dio paso al granizo.

  • Granizada severa: Al descender hacia el valle en dirección a Cosenza, la masa ártica chocó con el aire húmedo acumulado en el valle, desatando una tormenta de granizo extremadamente violenta. La acumulación de hielo en la calzada fue tan rápida que tiñó por completo de blanco la autovía. Nosotros pasamos el Valle del Crati a las 15:15 y dejamos Cosenza atrás a las 15:45.
  • Visibilidad nula: En este tramo la intensidad de la precipitación superó los 40 mm por hora, lo que sumado al tamaño del granizo redujo la visibilidad a menos de 15 metros. Esto obligó a la práctica totalidad de los vehículos a reducir la velocidad a 30-40 km/h o a detenerse bajo los puentes por seguridad.
  • El dato de lluvia: En toda esa jornada, la provincia de Cosenza llegó a acumular más de 110 mm de agua, concentrándose la mayor carga torrencial precisamente a la hora en la que pasábamos por allí.

El granizo golpeaba la cúpula y los cascos y se acumulaba en las cunetas, pero se podía circular aprovechando las roderas de los camiones. Cuando finalmente dejo de granizar y ya solo llovía torrencialmente con un viento huracanado, fue una especie de alivio. No podíamos parar, no había dónde hacerlo. Tampoco creía que fuese una buena idea. Todo el rato tuve la sensación que lo peor venía por detrás. Y al final del día se demostró que así fue, como ilustran los videos en Scilla que podéis ver más arriba.

Camino a Scilla: Alivio relativo tras Cosenza (15:30h – 16:00h)

  • A partir de las 15:30h, al rebasar el área metropolitana de Cosenza y avanzar hacia el sur por los Apeninos centrales de Calabria, el granizo cesó pero dio paso a lluvias torrenciales continuas y a parches de densa niebla que descendían por las laderas.
  • El asfalto presentaba balsas de agua muy peligrosas (aquaplaning) debido a que los sistemas de drenaje de la A2 estaban desbordados por el temporal. Sin embargo, la cota de nieve y granizo se mantuvo retenida en las montañas que acababamos de dejar atrás.
  • A medida que nos acercabamos al mar (Nocera Terinese), la lluvia cesó y solo quedó un viento fuerte que nos acompañó hasta el destino al que llegamos, afortunadamente, en seco.

Según la información recabada, fue una de las situaciones invernales tardías más severas registradas en las carreteras del sur de Italia en los últimos años, donde se combinaron de forma simultánea el riesgo por viento de fuerza de tempestad y el hielo súbito por granizo.

A la vista de los hechos narrados, solo se nos puede calificar de inconscientes. ¿A quién se le ocurre viajar en moto en esas condiciones? De hecho, ¿a quién se le ocurre viajar? Y punto.

En nuestro descargo diré que no teníamos ni idea de la que se nos venía encima. Ni nosotros, ni mucha gente.

Y no fue por no consultar la predicción del tiempo …

El fallo de las predicciones

Sí. El 26 de marzo de 2026, en la región que abarca desde el macizo del Pollino hasta Reggio Calabria, hubo un desajuste temporal y de intensidad muy criticado en los pronósticos automatizados de aplicaciones comerciales, incluyendo iLMeteo —la app que usábamos en Italia.

Mientras que Protección Civil italiana emitió alertas oficiales y los modelos físicos ya advertían de un colapso invernal severo, los algoritmos de las apps tardaron en reflejar la violencia real del frente en la geografía calabresa.

¿Qué ocurrió con el pronóstico del 25 y 26 de marzo de 2026?

El retraso en la previsión del impacto: durante el día 25 de marzo, los boletines automáticos de las aplicaciones subestimaron la velocidad de avance del frente frío. Preveían que las lluvias e inestabilidad fuerte llegarían a Calabria de forma gradual hacia la noche del día 26 o madrugada del 27 (nosotros ya ibamos a estar en destino, Scilla). Sin embargo, la masa de aire polar e inestabilidad entró con muchísima más fuerza y antelación desde el Tirreno, golpeando con fuerza el interior de la región (eje Pollino-Sila) y el sur hacia Reggio desde la misma mañana y mediodía del jueves 26 (nos pilló el toro).

El fallo con la cota de nieve en el Pollino: Los modelos automatizados de iLMeteo estimaron inicialmente que las nevadas en el sur peninsular se quedarían restringidas a cotas altas de montaña (por encima de los 1400-1800 metros). El día 26, el desplome térmico fue tan radical que la nieve descendió de golpe a cotas muy bajas (en torno a los 500-700 metros) en el Parque Nacional del Pollino y zonas montañosas adyacentes, atrapando por sorpresa a conductores y habitantes que confiaban en las previsiones de lluvias moderadas o cielos cubiertos de la app (entre ellos, nosotros).

Vientos huracanados ignorados: El día 25, la app mostraba rachas de viento fuertes pero asumibles para el mar Tirreno y el Estrecho de Messina. La realidad del día 26 fue un temporal violento de componente norte (Mistral y Tramontana) con ráfagas huracanadas que barrieron la provincia de Reggio Calabria, provocando caídas de árboles y problemas de conectividad marítima que la aplicación solo actualizó en su interfaz cuando el fenómeno ya estaba ocurriendo (¿ahora? a buenas horas mangas verdes).

¿Por qué falló el algoritmo en este eje geográfico?

El tramo entre el Pollino y Reggio Calabria es una de las zonas meteorológicas más difíciles de Europa. El choque de la masa de aire helada que bajaba por el Adriático con el aire húmedo del Tirreno creó una ciclogénesis local rápida.

Las aplicaciones comerciales fallaron porque sus modelos no recalcularon a tiempo la velocidad del viento del norte ni el brutal desplome térmico provocado por la orografía de los Apeninos calabreses.

En vista de lo ocurrido, he decidido investigar la fiabilidad de las apps comerciales para la previsión del tiempo. Lo he documentado en este post.

Por último, si alguien tiene curiosidad por saber qué condiciones habríamos encontrado en la ruta original por la costa Tirrena, puede utilizar el siguiente prompt en Gemini:

cuál fue el impacto del temporal Deborah el 26 de marzo de 2026 en la SS18 por la costa entre Maratea y Scilla?

Creo que nunca podremos agradecer lo suficiente al camarero de Maratea el consejo que nos dio aquel día. Aunque estuviese motivado por otras razones no meteorológicas.